Los piojos ya tienen su plaza reservada en el colegios.
Comienza el colegio y con él estos animalitos tan temidos, los piojos, que nunca mejor dicho traen más de un dolor de cabeza a los padres. El Ministerio de Sanidad calcula que entre un 4% y un 15% de los niños (de entre 3 a 10 años) pueden infestarse en algún momento del curso escolar por lo que se recomienda los típicos exámenes de salud. Sin embargo, los expertos piden tranquilidad a las familias, que traten la situación con normalidad y que comuniquen el caso al centro escolar, especialmente al personal de Auxiliar de Guardería.
“Un aviso a tiempo puede facilitar mucho las cosas”
Hay que desdramatizar el proceso y no darle tanta importancia. Los padres se lo toman mal y tiene que ser una cosa normal, de hecho asociamos la aparición de los piojos con la suciedad cuando precisamente los atrae la higiene.
Ante los primeros síntomas, como son los picores, los padres deben activar la alerta. Acudir a su médico o a su farmacéutico para que les aconsejen los mejores productos para acabar con estos desagradables 'visitantes' y avisar al personal de escuelas (Profesores) y guarderías (Auxiliar de Guardería) además de realizar los diferentes exámenes de salud. Una vez que se ha elegido el artículo, lo que se recomienda es tener paciencia y, sobre todo, aplicar bien los tratamientos. También es muy necesaria la utilización de la lendrera (peine de púas muy finas) y la perseverancia para ir retirando todos los huevos son también algo básico.
Comunicar la infestación
Es importante comunicar a los centros escolares y guarderías que el pequeño está infestado, para evitar que el resto de niños vayan 'contagiándose' y, sobre todo, para que no se cree un bucle difícil de controlar, el profesorado y personal Auxiliar de Guardería deben de tener en conocimiento de dicho problema. No obstante, los expertos recomiendan que la mejor manera de ganar la guerra a estos insectos sea la prevención. Sugieren convertir en rutina la revisión del cuero cabelludo así como los correspondientes exámenes de salud para poder acabar si fuera necesario con estos insectos, que se esconden próximos a la base del cuero cabelludo, ya que necesitan chupar sangre para vivir. Todos aquellos huevos que se encuentren distribuidos por el pelo evidencian una infestación antigua. Lo mejor es hacerlo una rutina. Poner al pequeño un paño blanco y quitar pelo por pelo.
Los expertos hacen hincapié en que los piojos no son cuestión solo de niños. Y una vez detectado el primer insecto, tiene que supervisarse el cuero cabelludo de toda la familia. Siempre se piensa que es cuestión de niños, pero es normal que haya también en verano, en el periodo de piscinas. Lo que pasa con los niños es que su actividad social hace que se contagien más. Por eso, los que más lo sufren son los más pequeños.
Sin embargo, los piojos son bastante selectivos a la hora de elegir a qué pelo agarrarse. No les gusta ni el muy recio ni el muy fino. Los piojos necesitan sangre y colocan sus huevos. En condiciones normales, pueden aguantar hasta 48 horas fuera del cuero cabelludo.
Links de Interés:
Curso Auxiliar de Guardería.